Mensaje del Prelado (12 agosto 2022)

Con motivo de la renovación de la consagración de la Obra -el día 15 de agosto- al Corazón dulcísimo de María, el prelado del Opus Dei invita a mantener vivos los deseos de santidad y apostolado, expresados en una fidelidad diaria, alegre y esperanzada.

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Como cada año, el próximo 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de nuestra Señora, renovaremos la consagración de la Obra al Corazón dulcísimo de María, que realizó nuestro Padre en Loreto en 1951.

Mantengamos muy vivo en nosotros, a ejemplo de san Josemaría, el propósito de cuidar la Obra, en servicio de la Iglesia y de todas las personas.

Para esto, os invito a renovar los deseos eficaces de santidad y de apostolado, en correspondencia a la gracia de Dios, expresados en una fidelidad … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (20 julio 2022)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Ya habéis tenido ocasión de conocer muchos detalles del viaje que he realizado durante las pasadas semanas. Con estas líneas, quiero mencionar brevemente uno de los muchos motivos de mi alegría en esos días.

En países distintos, con diversas lenguas y costumbres, ha sido estupendo experimentar, una vez más, la unidad en la diversidad.

La unidad de la Obra, como participación de la unidad de toda la Iglesia, se fundamenta radicalmente en la Eucaristía y se expresa –debe expresarse– especialmente en la fraternidad. Con cuánta fuerza san Josemaría nos exhortaba: «¡Que os queráis!». Un querer que es comprender, interés sincero por cada persona, oración, espíritu de servicio. Unidad necesariamente abierta, que se expande en afán apostólico.

Todo esto es don de Dios y también responsabilidad de cada una y de cada uno. Y, al experimentar tantas veces nuestras … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (14 junio 2022)

Con motivo de la conclusión del Año de la Familia, el prelado del Opus Dei reflexiona sobre la importancia de la institución familiar en la Iglesia y en la sociedad.

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

El próximo 26 de junio concluirá el Año de la Familia convocado por el Papa Francisco, que ha invitado a reflexionar sobre la importancia de la institución familiar en la Iglesia y en toda la sociedad.

La familia es el primer ambiente donde uno es consciente de ser amado por lo que es y aprende a amar en relación con los demás. Todas las familias tienen sus fortalezas y sus debilidades, sus momentos buenos y sus dificultades. Pero siempre el Señor nos llama a mirar a cada uno con agradecimiento y con amor. Querer a los demás tal … Continuar leyendo

Carta del Prelado (19 marzo 2022)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

¡Fieles, vale la pena!

1. Con esta expresión familiar que inspiró una antigua canción, san Josemaría nos animaba a ser muy fieles. Recuerdo con frecuencia que el 23 de agosto de 1963, en un curso de verano en Pamplona, durante un rato de tertulia con nuestro Padre, cantamos esa canción. Algunos notamos que, mientras nos escuchaba cantar esas palabras, nuestro Padre repitió en voz baja «vale la pena, vale la pena»; lo vimos como una expresión espontánea de su viva experiencia. Sacar la Obra adelante había valido la pena: tanto trabajo, tanto sufrimiento, tantas dificultades y, a la vez, tanta alegría. La fidelidad es necesariamente alegre, aun con dolor; con una alegría en el Señor, que es nuestra fortaleza (cfr. Ne 8, 10).

Fidelidad es un … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (15 diciembre 2021)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

En estos días, ponemos ya una mirada más intensa en Belén. La Sagrada Familia, ante la falta de sitio en la posada, busca refugio en un establo. El frío, la pobreza y la escasa acogida marcan esos momentos. Sin embargo, Jesús recién nacido está rodeado del cariño de María y de José.

Esta misma estrechez de Belén puede repetirse de algún modo en muchos hogares de nuestras ciudades, especialmente este año, marcado por dificultades sociales, laborales y sanitarias. También muchos experimentan más la soledad. Procuremos, con la oración y con la ayuda material, llevar calor a todas las personas que podamos, sabiendo contemplar en cada una el rostro de Cristo hecho Niño: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis» … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (25 noviembre 2021)

Queridísimos: ¡Que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

En estas semanas de noviembre estamos rezando especialmente por todos los difuntos. Nuestro recuerdo se dirige de manera especial a tantas y tantos fieles de la Obra que han dejado este mundo, a los difuntos de nuestras familias y a las personas que hemos conocido durante su paso por esta tierra.

Por otro lado, sabemos que la muerte no tiene la última palabra. ¡Qué magnífica esperanza despierta en nosotros la fe! La esperanza en la gloria del cielo es una «esperanza que no defrauda, porque el amor de Dios ha sido difundido en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado» (Rom 5,5). Se trata de un «don de Dios que nos atrae hacia la vida, hacia la alegría eterna. La esperanza es un ancla que tenemos al … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (18 octubre 2021)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

La fiesta de San Lucas, que la Iglesia celebra hoy, me sugiere una renovada invitación a contemplar al Señor en el Evangelio. San Josemaría nos aconsejaba que nos metiésemos en las escenas evangélicas «como un personaje más». La contemplación de Jesús nos irá transformando en él, hasta llegar a tener sus mismos sentimientos (cfr. Flp 2,5). Con la gracia de Dios, acudirán a nuestra memoria y a nuestro corazón los hechos y las palabras del Señor, y procuraremos seguir sus huellas bajo su mirada amorosa.

Para eso necesitaremos fomentar en nuestra alma, con la ayuda del Espíritu Santo, una disposición de apertura sincera a la Palabra de Dios, que el Señor nos dirige también en el evangelio de la santa Misa, que puede iluminar cada jornada.

Lucas es el evangelista … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (20 septiembre 2021)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!
Hace pocos días, en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, recordé una vez más las palabras que nuestro Padre nos dirigió el 14 de septiembre de 1969, al terminar la bendición con el Lignum Crucis. En aquella ocasión, fue enumerando motivos por los que hemos de amar la Cruz. Ya al final, como una razón más, nos dijo que será siempre nuestra compañera de camino. La encontramos personalmente, en circunstancias y modos diversos.
Por eso, es muy bueno reavivar, siempre de una manera nueva, la fe en la eficacia de nuestra unión a la Cruz de Jesús. Podemos traer a nuestra mente aquellas palabras de san Pablo: «Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo en beneficio de su cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1, 24).
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Homilía del Prelado en Torreciudad

Hemos escuchado en la primera lectura la profecía de Isaías, que anuncia la venida del Redentor, de Jesús, dándole un nombre muy especial: Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”. Realmente Dios está con nosotros, el mismo Señor -lo tenemos aquí, en el Sagrario, en la Eucaristía-, y está con nosotros la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en nuestra alma en gracia. Verdaderamente, nos quiere tanto Jesús que ha querido que su mismo Nombre sea el de estar con nosotros.

En la segunda lectura, de San Pablo, hemos escuchado que somos hijos de Dios. No sólo está con nosotros: está como Padre, como Padre que nos quiere, como Padre que nos quiere identificados con su Hijo unigénito, con Jesucristo, por la fuerza del Espíritu Santo. Y eso nos tiene que dar una gran esperanza y una gran confianza en el trato con el … Continuar leyendo

Mensaje del Prelado (7 agosto 2021)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

El próximo día 15, solemnidad de la Asunción de nuestra Señora, se cumplirá el cincuenta aniversario de mi ordenación sacerdotal. Aunque todos los días son adecuados para dirigir al Señor aquella oración que aprendimos de don Álvaro –«gracias, perdón, ayúdame más»–, hay momentos, como este aniversario, en los que estas palabras adquieren una resonancia especial y más intensa en el alma.

Acompañadme con vuestra oración en mi acción de gracias y en mi petición de perdón y de ayuda. Extended vuestra oración también a los otros veintiocho numerarios que recibieron ese día la ordenación –seis de ellos se han ido ya al cielo– y a todos los sacerdotes en la Iglesia.

A quienes íbamos a recibir la ordenación ese 15 de agosto de 1971, nuestro Padre nos escribió una carta … Continuar leyendo