Francisco, a los seminaristas, 12. 5. 2014

El Papa Francisco ha advertido, en una audiencia con seminaristas y rectores de los Colegios e internados eclesiásticos de Roma, que el pueblo de Dios «no perdona a los sacerdotes vanidosos» ni a los que están «apegados al dinero».

El Pontífice también advierte contra el «purismo académico» que «enferma la concepción de Iglesia» al tiempo que ha subrayado que «la hermenéutica de la iglesia» se debe entender «con ojos de cristiano».

Varios estudiantes han presentado sus cuestiones en el Aula Pablo VI del Vaticano, ante los que Francisco ha advertido del «peligro del academicismo» porque se puede «resbalar y caer en las ideologías». En esta línea, ha explicado que hay cuatro pilares fundamentales en la formación sacerdotal: la espiritual, la académica, la intelectual y la apostólica. En esta línea, ha insistido en que hay que cuidar los cuatro aspectos «por igual».

Preguntado por cómo conseguir liderazgo en la vida sacerdotal, el Papa ha explicado que hay «un solo camino» y es «el servicio» porque si alguien tiene «muchas cualidades como padre», pero «no es un servidor, su liderazgo caerá». Por eso, ha recordado que «la humildad y el servicio» deben ser las cualidades de un «buen sacerdote» aunque ha reconocido que no ser vanidoso «no es una tarea fácil». «El pastor que tiene que estar siempre a disposición del pueblo», ha explicado.

Por otro lado, ha puesto de manifiesto que «la vida del seminario es muy importante», al tiempo que ha precisado «que no es un paraíso» porque hay a veces «luchas escondidas» y «envidias» y que puede «ser un purgatorio». Una vez más, Francisco ha criticado «los chismes» y hablar de los demás a sus espaldas, asegurando que «los chismes son la peste de una comunidad» porque «la destruyen». Por ello, ha pedido que hablen «a la cara siempre» y ha añadido que es mentira los chismes sean «cosa de mujeres» ya que también «muchos hombres» hablan de los demás.

Sobre la teología de la «homilía», ha explicado que «es sacramental» y que supone «estudio» y, además, requiere «conocer a las personas con las que hablar». En este sentido, ha explicado que la «homilía es un problema de la Iglesia» que «no son conferencias y no son clases de escuela» y ha reconocido que le gusta cuando «los curas se reúnen durante dos horas a preparar la homilía del siguiente domingo».

Finalmente, el Pontífice ha invitado a los estudiantes a que vigilen todos los días cómo está «su corazón» y a que busquen «refugio en la madre de Dios» y ha bromeado al respecto diciéndoles que si no quieren a «la Virgen como madre», la tendrán «como suegra». En este sentido, ha aconsejado que antes de dormir intenten «entender siempre qué ha pasado en su corazón», que vigilen «depresiones y pasiones» y que no acaben el día «sin hacerlo».

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