Carta del Prelado (28 octubre 2020)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

1. Con el centenario del nacimiento de la Obra en el horizonte, y pensando en el vasto panorama apostólico que el Señor nos pone ante los ojos, querría que meditásemos, pausadamente y con profundidad, en la enseñanza de san Josemaría sobre cómo se concreta para cada una y cada uno la universal vocación cristiana a la santidad. Desde el principio, nuestro Padre comprendió que la universalidad de la llamada comportaba la posibilidad de la plenitud del amor a Dios y a los demás también en medio del mundo; en nuestro mundo real, con sus luces y sombras.

I. El don de la vocación

Una gracia soberana

2. Dios elige y llama a todos: «Nos ha elegido en sí mismo, para que seamos santos y sin mancha … Continuar leyendo