Carta del Prelado (diciembre de 2015)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Hemos comenzado el Adviento, con estas semanas dichosas e impacientes de preparación para la Navidad. Una vez más, acuden a mi memoria palabras de san Josemaría, en los últimos meses de su caminar terreno, a propósito de esta gran solemnidad cristiana. Al contemplar los planes redentores de Dios, patentes ya en Belén y en Nazaret, nos movía a considerar que Dios nos enseña a abandonarnos por completo. Mirad cuál es el ambiente, donde Cristo nace. Todo allí nos insiste en esta entrega sin condiciones (…).

Sería suficiente recordar aquellas escenas, para que los hombres nos llenáramos de vergüenza y de santos y eficaces propósitos. Hay que embeberse de esta lógica nueva, que ha inaugurado Dios bajando a la tierra. En Belén nadie se reserva nada. Allí no se oye hablar de mi … Continuar leyendo