Carta del Prelado (junio 2014)

Se acerca la solemnidad de Pentecostés, el próximo domingo, e inmediatamente después la vuelta —también gozosa— al tiempo ordinario en la liturgia. La Iglesia nos invita a continuar en el empeño del cumplimiento de los deberes habituales: la trama de nuestra lucha por la santidad. Aprovechemos el impulso recibido a lo largo de las semanas anteriores: la consideración del triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte, su resurrección y su ascensión gloriosas, y el envío del Paráclito, nos ha obtenido nuevos ánimos para que dirijamos la mirada a la verdadera meta de nuestro caminar terreno: el Cielo. Prosiguiendo una devoción de gran raigambre en la Iglesia, san Josemaría invitaba a preparar la fiesta de la Santísima Trinidad, el domingo siguiente a Pentecostés, con un triduo de adoración y de acción de gracias, el Trisagio angélico: «tibi laus, tibi glória, tibi gratiárum áctio in sæcula sempitérna, o … Continuar leyendo