Carta del Prelado (diciembre 2013)

El Romano Pontífice ha clausurado el Año de la fe: durante este tiempo, con la ayuda de Dios, hemos tratado de acrecentar esa virtud teologal, raíz de la vida cristiana, pidiendo con insistencia al Señor: adáuge nobis fidem![1], auméntanos la fe y, con ella, la esperanza, el amor y la piedad. Ahora, transcurridos estos meses de gracia, con el impulso recibido, procuremos esforzarnos para seguir caminando día a día por esta senda que nos conduce al Cielo. Recurramos a la Santísima Virgen, Maestra de fe y de intimidad con Dios, para que vuelva eficaces nuestros deseos de fidelidad a su Hijo y a la Iglesia.

Los documentos del magisterio de la Iglesia —recientemente también la encíclica Lumen fídei— han puesto de relieve dos características esenciales que están en el origen de la fe, tal como nos la presenta el Nuevo Testamento. Si, de una parte, san … Continuar leyendo

AUDIENCIA GENERAL 4. 12. 13. PP FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy vuelvo de nuevo sobre la afirmación: «Creo en la resurrección de la carne». Se trata de una verdad que no es sencilla y nada obvia, porque, viviendo inmersos en este mundo, no es fácil comprender la realidad futura. Pero el Evangelio nos ilumina: nuestra resurrección está estrechamente vinculada a la resurrección de Jesús; el hecho de que Él esté resucitado es la prueba de que existe la resurrección de los muertos. Quisiera entonces, presentar algunos aspectos que relacionan la resurrección de Cristo y nuestra resurrección. Él ha resucitado y así, nosotros también resucitaremos.

Antes que nada, la misma Sagrada Escritura contiene un camino hacia la fe plena en la resurrección de los muertos. Esta se expresa como fe en Dios creador de todo hombre, alma y cuerpo, y como fe en Dios liberador, el Dios fiel a la Alianza con su … Continuar leyendo