Carta del Prelado (noviembre 2013)

Dentro de pocas semanas termina el Año de la fe: el Santo Padre lo clausurará el próximo día 24, en la solemnidad de Cristo Rey. En esta circunstancia os invito a releer unas palabras que escribió nuestro Padre en una de sus homilías: al recitar el Credo, profesamos creer en Dios Padre todopoderoso, en su Hijo Jesucristo que murió y fue resucitado, en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida. Confesamos que la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, es el cuerpo de Cristo, animado por el Espíritu Santo. Nos alegramos ante la remisión de los pecados, y ante la esperanza de la resurrección futura. Pero, esas verdades ¿penetran hasta lo hondo del corazón o se quedan quizá en los labios?[1].

La solemnidad de Todos los Santos, que celebramos hoy, y la conmemoración de los fieles difuntos, mañana, constituyen una invitación a tener presente nuestro … Continuar leyendo