Carta del Prelado (junio 2014)

Se acerca la solemnidad de Pentecostés, el próximo domingo, e inmediatamente después la vuelta —también gozosa— al tiempo ordinario en la liturgia. La Iglesia nos invita a continuar en el empeño del cumplimiento de los deberes habituales: la trama de nuestra lucha por la santidad. Aprovechemos el impulso recibido a lo largo de las semanas anteriores: la consideración del triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte, su resurrección y su ascensión gloriosas, y el envío del Paráclito, nos ha obtenido nuevos ánimos para que dirijamos la mirada a la verdadera meta de nuestro caminar terreno: el Cielo. Prosiguiendo una devoción de gran raigambre en la Iglesia, san Josemaría invitaba a preparar la fiesta de la Santísima Trinidad, el domingo siguiente a Pentecostés, con un triduo de adoración y de acción de gracias, el Trisagio angélico: «tibi laus, tibi glória, tibi gratiárum áctio in sæcula sempitérna, o … Continuar leyendo

Carta del Prelado (mayo 2014)

En el ambiente de gran alegría, propio del tiempo pascual, ha tenido lugar la canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II. Este acontecimiento, que ha adquirido mucho relieve en la vida de innumerables cristianos, nos habla de fidelidad y nos impulsa a retornar una vez y otra, con el recuerdo y con la oración, a las raíces de nuestra vocación cristiana.

Comentando el evangelio de la Vigilia pascual, el Papa recordaba que en Galilea llamó el Señor a los primeros discípulos; por eso, la invitación del Resucitado a volver a Galilea, donde podrían verle y estar con Él, era una invitación a volver allí, volver al lugar de la primera llamada. Y concretaba el Santo Padre: también para cada uno de nosotros hay una «Galilea» en el comienzo del camino con Jesús. «Ir a Galilea» tiene un significado bonito; significa para nosotros redescubrir nuestro … Continuar leyendo

Carta del Prelado (abril 2014)

A medida que nos acercamos a la Semana Santa, procuremos fomentar en nosotros el deseo de prepararnos lo mejor posible para esos días, en los que hacemos memoria y revivimos los acontecimientos centrales de la redención. Redoblemos los afanes de conversión personal, propios del tiempo de Cuaresma.

En su mensaje cuaresmal de este año, el Santo Padre invita a considerar que cuando Jesús entra en las aguas del Jordán y se hace bautizar por Juan el Bautista, no lo hace porque necesita penitencia, conversión; lo hace para estar en medio de la gente, necesitada de perdón, entre nosotros, pecadores, y cargar con el peso de nuestros pecados. Este es el camino que ha elegido para consolarnos, salvarnos, liberarnos de nuestra miseria[1].

El Señor bajó a la tierra para curar nuestra indigencia, que reviste formas muy diversas. Además de la pobreza material, que afecta a … Continuar leyendo

Carta del Prelado (marzo 2014)

El mes de marzo tiene siempre una connotación especial, pues celebramos la Anunciación de Nuestra Señora y la solemnidad de san José: dos figuras que brillan por su fidelidad a los planes de Dios, que cumplieron plenamente lo que el Señor quería de ellos, porque sabían amar con totalidad.

Este año, además, conmemoramos el centenario del nacimiento de don Álvaro y el vigésimo aniversario de su dies natális, de su tránsito al Cielo. En su existencia brilla como una perla de primera magnitud esta virtud sobrenatural y humana. Luego, el día 28, el aniversario de la ordenación sacerdotal de nuestro Padre nos habla también de lealtad íntegra a la llamada divina: una fidelidad intangible, firme, virginal, alegre, indiscutida, a la fe, a la pureza y al camino[1]. Es lógico, pues, que —haciendo un profundo y agradecido examen personal— consideremos en estas semanas cómo … Continuar leyendo

Carta del Prelado (febrero 2014)

Con el anuncio de la fecha de la beatificación del queridísimo don Álvaro, el próximo 27 de septiembre, hemos comenzado la cuenta atrás para ese acontecimiento. Es un don de Dios que enriquecerá espiritualmente a la Iglesia, a la Obra y a cada uno de nosotros. Por eso, al tiempo que elevamos nuestra gratitud al Cielo, tratemos de esmerarnos —cada una y cada uno— en seguir con mayor fidelidad diaria la llamada a la santidad que Jesucristo anunció; la senda de santificación en la vida cotidiana, que san Josemaría abrió con su correspondencia heroica a la gracia de Dios y que don Álvaro, y otros muchos fieles de la Prelatura, han recorrido ya en plena sintonía con esas enseñanzas.

La Iglesia, al declarar que don Álvaro practicó en grado heroico las virtudes cristianas, afirma que «encarnó plena, ejemplar e íntegramente (…) el espíritu del Opus Dei, … Continuar leyendo

CARTA DEL PRELADO 22. 1. 2014

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Con gran agradecimiento a Dios, os comunico que ayer tarde, poco después de regresar de la India, recibí la confirmación de que el Santo Padre Francisco ha concedido, acogiendo la petición que le dirigí -con motivo del elevadísimo número de personas que deseaban acudir a la beatificación del queridísimo venerable don Álvaro-, que esa ceremonia tenga lugar en Madrid, el 27 de septiembre de 2014. Se da además la circunstancia de que este año, en el que se cumplirá ese acto en esa ciudad, coincide con el centenario de su nacimiento, que ocurrió precisamente en la capital de España el 11 de marzo de 1914. Por otro lado, según la praxis vigente desde el 20 de septiembre de 2005 -Benedicto XVI estableció que el Papa sólo presidiera la ceremonia de las canonizaciones-, la beatificación … Continuar leyendo

Carta del Prelado (enero 2014)

Aún resuenan en nuestra alma, en esta tierra nuestra, las palabras de los ángeles a los pastores de Belén, que hemos meditado en la pasada Navidad: gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres en los que Él se complace[1]. La glorificación de Dios por la encarnación y el nacimiento de su Hijo Unigénito se encuentra indisolublemente unida a la paz y fraternidad entre las criaturas humanas. Si podemos y debemos llamarnos hermanos, se debe concretamente a que todos somos hijos de un mismo Padre, Dios, que nos ha creado a su imagen y semejanza, y porque el Verbo divino, al encarnarse como Cabeza de la humanidad, nos ha rescatado del pecado otorgándonos el don de la filiación divina adoptiva. Esta es la gran noticia que el ángel anunció en Belén no sólo a los hijos de Israel, sino a todos los … Continuar leyendo

Entrevista a monseñor Javier Echevarría publicada en el periódico italiano «Corriere della Sera» el 15 de diciembre de 2013

¿Qué piensa el Opus Dei del Papa Francisco? ¿Cómo se ha acogido, en una de las más potentes y extendidas instituciones de la Iglesia católica, la elección de un jesuita y sus sorprendentes maniobras?

La acogimos con profunda alegría —responde sonriendo el prelado del Opus Dei, monseñor Javier Echevarría— y en mi oración pedí para el papa Francisco la intercesión de san Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús, cuyos frutos apostólicos son un tesoro para la Iglesia. Fue un santo muy apreciado por el fundador del Opus Dei, que en uno de sus libros, Camino, se refiere a él seis veces, en ocasiones utilizando su nombre familiar: Íñigo.

Invirtamos la pregunta: ¿qué piensa el Papa del Opus Dei? A usted le ha recibido dos veces. Se dice que es devoto del fundador, san Josemaría, ¿es verdad?

El Santo … Continuar leyendo

Carta del Prelado (diciembre 2013)

El Romano Pontífice ha clausurado el Año de la fe: durante este tiempo, con la ayuda de Dios, hemos tratado de acrecentar esa virtud teologal, raíz de la vida cristiana, pidiendo con insistencia al Señor: adáuge nobis fidem![1], auméntanos la fe y, con ella, la esperanza, el amor y la piedad. Ahora, transcurridos estos meses de gracia, con el impulso recibido, procuremos esforzarnos para seguir caminando día a día por esta senda que nos conduce al Cielo. Recurramos a la Santísima Virgen, Maestra de fe y de intimidad con Dios, para que vuelva eficaces nuestros deseos de fidelidad a su Hijo y a la Iglesia.

Los documentos del magisterio de la Iglesia —recientemente también la encíclica Lumen fídei— han puesto de relieve dos características esenciales que están en el origen de la fe, tal como nos la presenta el Nuevo Testamento. Si, de una parte, san … Continuar leyendo

Carta del Prelado (noviembre 2013)

Dentro de pocas semanas termina el Año de la fe: el Santo Padre lo clausurará el próximo día 24, en la solemnidad de Cristo Rey. En esta circunstancia os invito a releer unas palabras que escribió nuestro Padre en una de sus homilías: al recitar el Credo, profesamos creer en Dios Padre todopoderoso, en su Hijo Jesucristo que murió y fue resucitado, en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida. Confesamos que la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, es el cuerpo de Cristo, animado por el Espíritu Santo. Nos alegramos ante la remisión de los pecados, y ante la esperanza de la resurrección futura. Pero, esas verdades ¿penetran hasta lo hondo del corazón o se quedan quizá en los labios?[1].

La solemnidad de Todos los Santos, que celebramos hoy, y la conmemoración de los fieles difuntos, mañana, constituyen una invitación a tener presente nuestro … Continuar leyendo