Audiencia 5. 2. 2020. Catequesis del Santo Padre

Hoy nos enfrentamos a la primera de las ocho Bienaventuranzas del Evangelio de Mateo. Jesús comienza a proclamar su camino hacia la felicidad con un anuncio paradójico: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (5,3). Una forma sorprendente, y un extraño objeto de felicidad, la pobreza.

Debemos preguntarnos: ¿qué se entiende por “pobre” aquí? Si Mateo usara solamente esta palabra, el significado sería simplemente económico, es decir, indicaría a las personas que tienen pocos o ningún medio de subsistencia y necesitan la ayuda de otros.

Pero el Evangelio de Mateo, a diferencia de Lucas, habla de “pobres de espíritu”. ¿Qué quiere decir? El espíritu, según la Biblia, es el aliento de vida que Dios comunicó a Adán; es nuestra dimensión más íntima, digamos la dimensión espiritual, la más íntima, aquella que nos hace humanos, el núcleo profundo … Continuar leyendo

Carta del Prelado (5 febrero 2020)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Cada año, en la Obra, el 14 de febrero es un día en que intensificamos la actitud habitual de agradecimiento al Señor al conmemorar las fechas fundacionales de 1930 y 1943. En esta ocasión lo celebramos con particular relieve, pues se cumplen 90 años de cuando san Josemaría vio que Dios llamaba también a las mujeres a la misión que inició el 2 de octubre de 1928.

De la santidad de la mujer depende en gran parte la santidad de las personas que la rodean. Así lo consideró siempre san Josemaría, con la firme convicción de que «la mujer está llamada a llevar a la familia, a la sociedad civil, a la Iglesia, algo característico, que le es propio y que solo ella puede dar» (Conversaciones, n. 87).

Si volvemos … Continuar leyendo

Audiencia 30.1.2020 . Catequesis del Papa

Hoy comenzamos una serie de catequesis sobre las bienaventuranzas en el evangelio de Mateo (5,1-11). Este texto que abre el «Sermón de la Montaña» y que ha iluminado la vida de los creyentes y también de muchos no creyentes. Es difícil no ser tocado por estas palabras de Jesús, y es justo el deseo de entenderlas y de acogerlas cada vez más plenamente. Las bienaventuranzas contienen el «carnet de identidad» del cristiano -este es nuestro carnet de identidad-, porque dibujan el rostro de Jesús, su forma de vida.

Esta vez enmarcamos en conjunto estas palabras de Jesús; en la próxima catequesis comentaremos las bienaventuranzas individuales, una a una.

En primer lugar, es importante cómo se produjo la proclamación de este mensaje: Jesús, viendo a la multitud que le seguía, sube al suave monte que rodea el lago de Galilea, se sienta y, dirigiéndose a … Continuar leyendo

Audiencia 15. 1. 2020. Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

Concluimos hoy el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles reflexionando sobre la última etapa misionera de san Pablo en Roma, a donde llega después de un largo viaje, lleno de amenazas y de peligros, pero también de hospitalidad de los cristianos y consolación del Señor. Este es también el viaje del Evangelio, que desde Jerusalén llega a Roma, de donde se extenderá al mundo entero.

En esta ciudad, aun siendo prisionero, Pablo recibió de la autoridad el poder vivir por cuenta propia, en una casa particular, “bajo custodia militar”. Esta situación le permitía recibir libremente a todos los que venían a encontrarlo, a los cuales anunciaba el Reino de Dios e instruía en el conocimiento de Cristo Jesús. Entre ellos había también algunos judíos, a quienes trataba de mostrar, a partir de la Ley y los Profetas, … Continuar leyendo

Audiencia 8. 1. 2020. Catequesis del Santo Padre

El libro de los Hechos de los Apóstoles, en su última parte, nos dice que el Evangelio continúa su camino no sólo por tierra sino también por mar, en una nave que lleva a Pablo, prisionero de Cesarea a Roma (cf. Hch 27,1-28,16), al corazón del Imperio, para que se cumpla la palabra del Resucitado: «Seréis mis testigos… hasta los confines de la tierra» (Hch 1,8). Leed el libro de los Hechos de los Apóstoles y veréis como el Evangelio, con la fuerza del Espíritu Santo, llega a todos los pueblos, se vuelve universal. Tomadlo. Leedlo.

La navegación, desde el principio, halla condiciones desfavorables. El viaje se vuelve peligroso. Paolo aconseja no continuar la navegación, pero el centurión no le hace caso y se fía del piloto y del armador. El viaje prosigue y se desencadena un viento tan furioso que la tripulación pierde el control … Continuar leyendo

SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR. HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

En el Evangelio (Mt 2,1-12) hemos escuchado que los Magos comienzan manifestando sus intenciones: «Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo» (v. 2). La adoración es la finalidad de su viaje, el objetivo de su camino. De hecho, cuando llegaron a Belén, «vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron» (v. 11). Si perdemos el sentido de la adoración, perdemos el sentido de movimiento de la vida cristiana, que es un camino hacia el Señor, no hacia nosotros. Es el riesgo del que nos advierte el Evangelio, presentando, junto a los Reyes Magos, unos personajes que no logran adorar.

En primer lugar, está el rey Herodes, que usa el verbo adorar, pero de manera engañosa. De hecho, le pide a los Reyes Magos que le informen sobre el lugar donde estaba el Niño «para ir —dice— yo también a adorarlo» (v. … Continuar leyendo

MENSAJE DEL PRELADO. 5. 1 2020

Queridísimos, ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Al comienzo del nuevo año, seguramente habremos recordado lo que decía san Josemaría: «¡Año nuevo, lucha nueva!». Una lucha que necesita, sí, de nuestro esfuerzo, pero ante todo de la gracia divina. Fijémonos en la parábola del sembrador, con el deseo de ser «buena tierra» (Mt 13,8) para recibir el don de Dios, la semilla que dé fruto abundante. Jesús nos ofrece este don cada día en la Eucaristía.

En la sinagoga de Cafarnaúm, el Señor dice: «Si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros» (Jn 6,53). Una buena manera de empezar este año puede ser actualizar, con mayor profundidad y agradecimiento, la fe en el amor de Dios por nosotros (cfr. 1 Jn 4,16), que en la Eucaristía se nos hace sacramentalmente visible. Así, … Continuar leyendo

Homilía del Santo Padre durante la celebración de Vísperas previas Te Deum 31. 12. 2019

«Al llegar la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo» (Gal 4, 4).

El Hijo enviado por el Padre acampó en Belén de Efratá, «tan pequeño para estar entre las aldeas de Judá» (Mi 5:1); vivió en Nazaret, una ciudad nunca mencionada en las Escrituras a menos que para decir: «¿Puede algo bueno salir de Nazaret?» (Jn 1, 46), y murió descartado de la gran ciudad, de Jerusalén, crucificada fuera de sus muros. La decisión de Dios es clara: para revelar su amor Él escoge la pequeña ciudad y la ciudad despreciada, y cuando llegua a Jerusalén se une al pueblo de los pecadores y de los descartados. Ninguno de los habitantes de la ciudad se da cuenta de que el Hijo de Dios hecho hombre está caminando por sus propias calles, probablemente ni siquiera sus discípulos, que sólo comprenderán plenamente con la Resurrección … Continuar leyendo

Navidad 2019. Homilía del Papa Francisco

«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande» (Is 9,1). Esta profecía de la primera lectura se realizó en el Evangelio. De hecho, mientras los pastores velaban de noche en sus campos, «la gloria del Señor los envolvió de claridad» (Lc 2,9). En la noche de la tierra apareció una luz del cielo. ¿Qué significa esta luz surgida en la oscuridad? Nos lo sugiere el apóstol Pablo, que nos dijo: «Se ha manifestado la gracia de Dios». La gracia de Dios, «que trae la salvación para todos los hombres» (Tt 2,11), ha envuelto al mundo esta noche.

Pero, ¿qué es esta gracia? Es el amor divino, el amor que transforma la vida, renueva la historia, libera del mal, infunde paz y alegría. En esta noche, el amor de Dios se ha mostrado a nosotros: es Jesús. En Jesús, el Altísimo se hizo pequeño para … Continuar leyendo

Audiencia 18.12.2019. Catequesis del Santo Padre

Dentro de una semana será Navidad. En estos días, mientras corremos para hacer los preparativos de la fiesta, podemos preguntarnos: «¿Cómo me preparo para el nacimiento del festejado? Un modo sencillo pero eficaz de prepararse es hacer el belén  Este año yo también he seguido este camino: fui a Greccio, donde San Francisco hizo el primer belén, con los lugareños. Y escribí una carta para recordar el significado de esta tradición, lo que significa el belén en el tiempo de Navidad.

En efecto, el pesebre «es como un Evangelio vivo» (Carta apostólica Admirabile signum, 1). Lleva el Evangelio a los lugares donde uno vive: a las casas, a las escuelas, a los lugares de trabajo y de reunión, a los hospitales y a las residencias de ancianos, a las cárceles y a las plazas. Y allí donde vivimos nos recuerda algo esencial: que Dios no permaneció invisible en el … Continuar leyendo